Vuelta al gimnasio y a la piscina en septiembre

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Para muchos, ya han terminado las vacaciones, eso supone volver a la rutina y la vuelta al gimnasio y a la piscina en septiembre.

Tras los excesos veraniegos, se vuelve a cuidar la dieta, la higiene bucodental y se retoma con muchas fuerzas el deporte.

Los gimnasios se vuelven a llenar y muchas personas buscan gimnasios que tengan piscina.

Porque la natación es un deporte muy recomendado por los médicos, ya que hacer deporte en la piscina supone beneficios para el organismo:

  • Mejora la salud: Tensión arterial, actividad osteomuscular, capacidad respiratoria, fortalece los tejidos, salud del corazón, circulación sanguínea…
  • Tonifica y modela los músculos
  • Cura y previene diferentes enfermedades: Asma, lesiones musculares, hipertensión, problemas de espalda…
  • Adelgaza
  • Relaja y disminuye el estrés

Por tanto, la vuelta al gimnasio y a la piscina, sobre todo a esta última, supone todo un reto para volver a cuidarse, física y mentalmente.

Pero hay que tener cuidado con las largas sesiones de piscina, aunque bañarnos en la piscina es maravilloso, debemos saber que una exposición prolongada al cloro puede afectar considerablemente a nuestra salud general y bucodental.

Desde Clínica Dental Sedaví queremos informar de los riesgos que comporta un exceso del cloro en las piscinas.

Además ir a la piscina todos los días significa también descuidar nuestra higiene oral. En muchas ocasiones, se va a la piscina antes de ir al trabajo, a medio día o a última hora de la tarde. Esto supone realizar comidas fuera de casa y no nos acordamos de cepillarnos los dientes, con las consecuencias que esto puede tener hacia nuestros dientes. ¡Recordad! El cepillo de dientes siempre a mano.

Vuelta al gimnasio y a la piscina, el cloro y la salud bucodental

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¿Pero qué es lo que realmente daña los dientes en una piscina? El elemento principal es el cloro con niveles de acidez excesiva y largos periodos de tiempo metidos en el agua.

Pero, ¿qué es el cloro y como afecta a los dientes? El cloro que se echa a las piscinas es un agente antimicrobiano que se usa para matar bacterias dañinas. Es un desinfectante químico muy necesario para el cuidado y mantenimiento de las piscinas, pero sus efectos sobre los dientes pueden ser motivo de preocupación, sobre todo para personas que están mucho tiempo dentro del agua.

El cloro utilizado en piscinas daña nuestros dientes, porque las sustancias químicas que posee pueden debilitar el esmalte y manchar nuestros dientes. Una forma de observar si el ácido del agua es excesivo debido al cloro, es fijarse en las barandillas y escaleras, ya que el agua de las piscinas con demasiada acidez corroe estas superficies.

En el caso de que se observen muchas manchas de erosión, el agua puede perjudicar los dientes.

Vuelta al gimnasio y a la piscina, los profesionales en deportes acuáticos

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Los profesionales en deportes acuáticos practicados en piscina y los nadadores que van con asiduidad a las piscinas, son los más afectados por el cloro. Los productos químicos del agua afectan la salud bucodental de estos deportistas, únicamente si están expuestos más de seis horas a la semana con el cloro.

Debe de existir un equilibrio  entre el nivel de cloro y el pH de las piscinas para evitar el daño a los dientes.

Si el nivel de ácido es elevado, decolora los dientes, por ello, es fundamental que los nadadores habituales o deportistas profesionales utilicen protectores bucales, también llamadas férula de protección. De esta forma se evita el contacto directo de los dientes anteriores con los ácidos del agua y la decoloración de los mismos.

El efecto de erosión dental es otro de los grandes problemas de salud bucodental que sufren los deportistas acuáticos. Se debe fluorar los dientes para evitar la erosión de los mismos; el desgaste del esmalte y posibles fracturas de los dientes en el futuro.

En el caso de tener una piscina propia, es recomendable medir los niveles de pH regularmente. En el caso de acudir a piscinas públicas, la observación es un buen método para averiguar el exceso de acidez. Y recordad que si se come fuera de casa, es importante llevar siempre encima el cepillo de dientes.

Clínica Dental Sedaví