¿Causas por las que un niño puede necesitar ortodoncia?

 

 

Estar pendientes de la salud bucal de nuestros hijos es muy importante. Llevarlos regularmente al odontólogo nos puede ayudar a detectar de forma precoz algún problema como, por ejemplo, una caries incipiente o saber si puede necesitar ortodoncia.

Aunque todos los problemas de la boca tienen su importancia, el hecho de tener una dentadura perfectamente alineada, un buen estado de las piezas y unos maxilares correctamente colocados en su estructura craneal, previenen muchos problemas de salud. Por eso, las primeras visitas con el especialista en salud bucodental se deben llevar a cabo a partir de los cuatro años y continuar con las revisiones aproximadamente cada seis meses o una vez al año.

El odontólogo será el primero que nos podrá alertar de un posible defecto de la dentadura de nuestros pequeños y nos aconsejará acudir al ortodoncista, para que determine si el niño necesita o no el comúnmente llamado “aparato dental”.

Pero, ¿cuáles pueden ser esas causas por las que nuestros hijos pueden necesitar ortodoncia?

1.- Dientes torcidos o superpuestos. Algo que, generalmente ocurre, porque no tienen espacio en la boca. La mala formación de las encías y las mandíbulas también pueden perjudicar al correcto crecimiento de los dientes, así como los dientes que deberían haber salido pero todavía no lo han hecho o los dientes definitivos que han salido sin que se hayan caído los de leche.

2.- La mandíbula inferior o superior tienen diferente tamaño y se aprecia a simple vista. Estos casos provocan el desgaste de los dientes frontales y algunas veces dolor en el paladar.

3.- Utilizar mucho tiempo el chupete o si el niño se ha chupado mucho el dedo. No hay que olvidar que el uso repetido del chupete o la succión del dedo pulgar puede haber generado una malformación de los dientes, especialmente, si los pequeños han tenido estos hábitos más allá de los tres años de edad.

4.- Antecedentes hereditarios. Muchos problemas dentales son hereditarios y puede que la madre o el padre del niño haya llevado ya ortodoncia o tenga necesidad de llevarla. Los problemas que se pueden heredar son la incompleta formación del esmalte dental, la enfermedad de las encías o la falta de alguno de los dientes. Así que si como padres los tenemos, podrían también tenerlos nuestros hijos y necesitar una ortodoncia.

5.- El niño respira por la boca. Cuando un niño tiene problemas para respirar por la nariz y lo hace la mayoría del tiempo por la boca, el paladar se profundiza y se puede estrechar el maxilar superior, por lo que podría necesitar ortodoncia.

Por tanto, si el dentista nos recomienda ir al ortodoncista con los niños, deberemos hacerlo de inmediato, para que determine (con una historia clínica, radiografías, modelos, etc.) si necesita algún tratamiento de ortodoncia y a qué edad se ha de iniciar.

No olvidéis que no solamente se colocan los dientes, también se colocan los maxilares (superior e inferior), es decir, los huesos donde se implanta la dentadura. La boca forma parte de la estructura craneal y si un paciente tiene sus maxilares mal colocados con respecto a su estructura craneal, hay que poner esos huesos en su sitio con un aparato dental.

El aparato se puede poner a partir de que los pequeños comiencen a cambiar sus piezas (6 años) pero, por lo general, no es conveniente antes de los 8 años, cuando ya hayan salido los incisivos superiores e inferiores.

Por eso, es muy importante acudir con los niños a revisiones bucodentales, especialmente, cuando empiezan a cambiar sus dientes de leche por los dientes definitivos.